El Erasmus acaba de perder toda la gracia que tenía. : ( Dónde quedaron aquellos fines de semana de risas y fiestas, tanto fuera como dentro de casa, o dónde quedaron todas esas horas en las que, ni bajo los efectos de las peores sustancias, se me ocurrió a mi pensar en los dichosos exámenes. Porque sí, los alumnos Erasmus deben hacer exámenes, cuando lo simple sería que te dieran un puntito por ir a clase, otro por ser nuevo, otros tres por ser de un país extranjero, otro por fomentar tu cultura en un país foráneo, y así un suma y sigue hasta alcanzar el diez.
En fin, que no tiene gracia despertarse temprano para pasar cerca de doce horas diarias en la Biblioteca Amoretti, que sí, que lo sé, que es muy bonita, una grandiosa casa de la época colonial con sus lujosas habitaciones repletas de paredes pintadas simulando molduras que se alzan hasta el gran techos donde cuelgan grandes lámparas de araña. Tengo que reconocer que esta descripción es un poco hiperbólica, pero los parques que le rodean si que son realmente espectaculares.
El primer examen no ha ido nada mal, pero que sean orales tiene sus pros y sus contras, ya que no estoy nada acostumbrado a hacer un examen de este tipo, aún careciendo de vergüenza, reconozco que la lengua se adhiere al paladar de tal forma que todos los sonidos que salen de ahí son un tanto extraños, porque quieres hablar bien, expresarte bien y que te entiendan bien. Además la persona que te examina juega con una gran gama de cuestiones ya que si te pregunta: ¿Qué es lo más que te ha gustado de todo el temario? y tú te arriesgas y le contestas la parte que "más te ha gustado" (que no tiene nada que ver con la que tu mejor te sabías, ni por asomo) probablemente esa persona te mirará, con ese devaneo de superioridad, y te dirá: ¡Muy bien! ¡Pues explícame ahora esta otra parte del temario!.
En conclusión, el Erasmus ha perdido su gracia pero el próximo veinte de febrero la volverá a recuperar hasta junio, donde no solo perderá la gracia por los exámenes sino porque también el "eurito" que hemos echado en el cochecito de esta experiencia se habrá acabo, pero hasta que ese momento llegue habrá que disfrutar MUCHO, MUCHO, MUCHO...
1 comentario:
Me encanta. Los Erasmus hacemos exámenes, pero nos apoyamos los unos a los otros intentando que se despejen en países vecinos ;)
Bisous
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